Bollinger
Desde 1829, la familia Bollinger habita la misma mansión en la que se ha elaborado, y se continúa elaborando, los magníficos espumosos que le han dado fama. Comprometidos con la calidad y fiel a su espíritu independiente, esta firma se permite ser tradicional en la elaboración y a la vez innovar con maravillosas y singulares incorporaciones.
Bollinger nació de la asociación entre un terrateniente francés y un comerciante alemán. Tras más de 150 años de fructífera asociación, el espíritu de confianza e implicación mutuas sigue vivo en todas las acciones que emprende esta prestigiosa casa francesa, siendo un símbolo vivo de los valores y el orgullo que comparten los hombres y mujeres que trabajan con Bollinger.
En Bollinger, el tiempo es la materia prima más preciosa que tienen. Durante el largo envejecimiento en las cavas subterráneas (superior al que establece la normativa de la denominación), los aromas eclosionan y se armonizan, expresando toda su personalidad.
Como símbolo de una concepción purista del champagne, Bollinger sólo produce dos familias de assemblages procedentes exclusivamente de la cuvée (el mejor mosto procedente del prensado).